A lo largo de la historia,diferentes entes, entidades, personajes han tratado de protegernos de nosotros mismos, y no se les ha ocurrido mejor idea que prohibir y censurar. Si bien no podemos predecir las intenciones, si eran benévolas o malévolas, sí podemos ver las consecuencias que fueron, creo, injustas para con muchos de nuestros semejantes.
La Iglesia Católica mantuvo una lista oficial de libros prohibidos llamada Index Librorum Prohibitorum (“Índice de Libros Prohibidos”). Fue publicada por primera vez en 1559 y abolida oficialmente en 1966 por el Papa Pablo VI.
Afortunados somos que hemos nacido en un siglo, donde, muchos de estos libros prohibidos ya no lo están, pero quizás vuelvan a estarlo o lo que es peor, puedan ser modificados, cambiados, censurados, corrompidos. Por esta razón, vamos a intentar su publicación física, para mantenerlos vivos el mayor tiempo posible.
