Ayer, mañana, hoy. Ya lo han dicho los poetas; durante siglos, por siempre, Amor; amor mío; te amo.
Ayer pensaba en la unión de lo masculino y lo femenino.
En un lado de la casa estaba la madre tierra; en la terraza podía caminar descalzo; mirar a las plantas que crecían; sentía en mis pies el frío del suelo – eso me conectaba a la tierra – En el otro lado; había dejado encendido el ordenador; con la pantalla brillando; así que le llamé el cielo…
Llaman a la puerta. Terminan de llamar unos jodidos yo qué sé qué religión molestos lacayos de los dioses que no existen. Dos señoras sonrientes mientras una decía “tiene tiempo, le quiero hablar de que todos tenemos un nombre. Mientras en la pantalla de su tableta podía leer “El nombre de dios” y esos ojos muertos con los que me mira y esa sonrisa de vejez ahumada. Agh. “Le dije que no tengo tiempo” si ya hubiese leído esto, le podría haber dicho que soy un maestro fuera del tiempo y quitarle esa sonrisa, mentirosa y lejana. Me hubiese gustado decirle algo más creativo, o que me hubiese respondido algo más creativo. Mira que hay respuestas para “no tengo tiempo”. Supongo que mi pelo enmarañado y mis ojos aún medio dormidos las asustaran, aunque no quitaban la sonrisa, lo noté en su cara, su miedo, creo que todos los mártires han sido siempre cobardes.
Demasiada coincidencia, demasiadas coincidencias siempre.
Pero por dónde empezar. Este cuaderno me llegó hace unos días. Lo transcribo tal cual mientras lo leo. Sin remite, sin saber de quién y sin saber por qué. En la portada está escrito “Cuadernos del tiempo – de fuera del tiempo. Cuaderno #3” Un cuaderno A3, de páginas sin líneas o cuadrados, blanco, y escrito a tinta azul. En la parte de detrás de la hoja en mayúscula y perpendicular está escrito “GUÍA PARA APRENDICES DE MAESTROS SENTADOS FUERA DEL TIEMPO #3#
…allí no podía conectarme con mis pies desnudos; allí podía conectarme con mi mente; desde allí podía llegar a todas partes – a todas esas partes digitalizadas – convertidas en ceros y unos; pero que de alguna forma podían conectarse con mi mente. Y así estuve por un tiempo; entre lo masculino y lo femenino.
Y había un segundo juego a la vez (quizá sea el mismo). Era un juego entre la mente y la realidad en el que ninguno de los dos pueden desaparecer del todo. Para explicarme, diría que si la mente que piensa la realidad dejara de existir, solo quedaría realidad; y del mismo modo, si la realidad que es pensada por la mente dejara de existir, solo quedaría mente –
-Y así se quedó todo, así – la una no podía subsistir sin la otra – pero siempre fluctuando.
Y ahora sí, siento como si mi cerebro fluctuara. Tengo tanto que hacer para pararme a pensar por qué escribo esto. Por qué he dejado el sobre intacto, por días, esperando una llamada, una carta o algo que lo explicara. Alguien me ha mandado un cuaderno escrito hasta la última hoja. Quizá encuentre dentro nombres para este anonimato. O la razón por la que me ha llegado a mí y no a otro.
Y después de muchos años leyendo a los filósofos de todas las religiones del mundo; y aunque sé; que es demasiado pronto para comprender nada; me hice a la idea de un mapa del universo.
¡Joder!
Párate ahí mismo; donde quiera que estés, no importa lo que estés haciendo.
Mira al frente -lo que estás viendo es el pasado – y tú te estás alejando de él *!
Hay una fuerza ; que tira de ti para atrás; hacia tu columna vertebral – ahí dentro donde tú ya no puedes ver porque está oscuro;-
Lo que no me queda claro es si esa fuerza es la gravedad; un agujero negro o el mismísimo big bang. Pero es una de ellas.
Escribo y transcribo en un salón en Haarlem. Al lado de una ventana típica de aquí, con tres cristales, uno grande en medio y dos a los lados, dejando ver todo fuera y dejando la luz libre de entrar. Andamos faltos de luz aquí. Cuando miré hacia adelante, he visto una lámpara antigua, de cristal típico de aquí, glas en load, sobre un piano de madera, sin cola que se apoya en la pared y está abierto. Antiguo también, aunque suena bien. Aunque como los cuerpos resuenan dependiendo de quién los toque. Escribo sentado en un sillón rojo, de cuero, de segunda mano, por eso tan confortable. En la mesa brilla la pantalla. A la derecha, la ventana. Cuando miré hacia delante, pasó un viejo de cientos de años, caminando paralelo hacia mí con su cara rellena de arrugas y de tiempo. Un sombrero de los de antes, chaqueta de piel, bastón, y lento, tan lento, que parecía que no iba a pasar nunca. ¿Huyendo del pasado? Me inspira este cuaderno, de alguna manera estoy comenzando a ver un mundo desapercibido hasta ahora… curioso.
(((Cuantos paréntesis he de hacer para decir que esto no venía al caso))) ((las matemáticas pueden predecir la física del futuro)).
Como había paseado hasta la madre tierra; lo había narrado desde la mente; desde el padre cielo.
¿Y la madre agua?
(La mente conecta el pasado y el futuro.) *#cuadernosdeltiempo#
¡No importa lo que hayas visto, para viajar a la velocidad de la luz; aún te queda un poco!
(( Y tú todavía escribiendo en arcaico y fosilizado (papel de plata) papel. Que es como escribir en un espejo enfrente de otro espejo – las palabras se reflejan – infinitamente hasta llegar a significarlo todo.
Esto es más largo que andar subtitulando una puta película 3D – por todas las esquinas.
¡Vale! – Que vamos en un viaje – hacia el amor – ¡que está en el centro!
-Susana got home – completely drunk; I remember. She came with a spider on her head – nothing exceptional.
-y lo que vemos como luz es solo el resplandor-¡! Y lo que vemos como oscuridad solo es el resplandor de la luz –
Y — si todo el sufrimiento del mundo fuera porque solo podemos acercarnos al amor poco a poco-
Hablaba de nno…
Andaba cansado por el universo.
¡Vale siéntate!
¡Vale me siento…
Me siento confuso, confuso.
Y el universo ya no supo qué decir.
Explicación teoría de la relatividad.
¿A cuanto esta el metro por segundo?
-a 30 euros-
¡Lo compro! Dijo muy rápidamente el científico – en 3,6 decimas de segundo
No sé; no sé – dijo el avaricioso comerciante.
Y otro día llegó como se había ido el anterior – llegó despacio, casi arrastrándose sobre las sombras.
Esto no tiene sentido ninguno, aunque sí una belleza escondida en las palabras. ¿O tiene todo el puñetero sentido del mundo y está horriblemente escrito?. Vivimos en un mundo en el que a todo se le puede preguntar lo contrario. Y eso significa que o vivimos correctamente o completamente al revés. Me gustaría hacerle una pregunta al Cuaderno fuera del tiempo. Me gustaría que respondiese. Creo que tiene las respuestas y se está burlando, aunque para tener todas las respuestas tiene demasiadas preguntas. Y ahora lo sé, sé que ya no puedo dejar de leerlo. Y compartirlo claro. Y comentarlo o no comentarlo, eso me lo reservo.
Y antes de olvidar decidí escribirlo: y volví a ser interrumpido por mí mismo – La primera vez que lo (“entendí”) (dentro de todos los niveles del paréntesis), decidí no escribirlo.
Al final era el ego, que quería hacerse notar. En los anales del tiempo. Decidí no escribirlo fue pues, quizás; una decisión del ego – un ego más sutil y más grande— más poderoso y silencioso que cualquier ego;… el ego supremo. Que se enfrentaba a la terrible decisión de escribirlo u olvidarlo quizás para siempre.
Y decidió que no lo escribiría porque, si lo escribía, quedaría escrito para siempre; mientras que si lo olvidaba, aún quedaba la posibilidad de volver a recordarlo alguna vez.
¿En cuántas vidas?
¿Tenía eso alguna importancia?.
Probablemente no.-
No me canso de hacer renglones horizontales que se asemejan a las ondas gravitatorias y llegan a los confines del tiempo.
El universo, un enorme yin y yan en una esfera. Una inmensa esfera solo enteramente observable desde fuera (pero no hay fuera).
Una pompa de jabón flotando en el vacío del espacio.
(pero no hay espacio vacío fuera de la pompa de jabón – no hay nada).
Pero es una nada muy difícil de imaginar – porque no es una nada que significa ausencia de algo. Es más bien la ausencia, de ausencia -¡! -¡!! – presencia??
Quizás la nada no sea más que infinita presencia.
Nuestra/mía infinita presencia – quizás sea eso que ocupa el vacío que los científicos no llegan a imaginar o descubrir.
(Ahora que lo pienso detenidamente) es bastante probable que ese vacío lo ocupe la mente –
Una línea más: – hacia el universo holográfico.
Esto es agotador. Copiar estas frases a ordenador me sabe a desangrarlas de tinta. Es como si hiciese una foto a las palabras y así, sin huesos y sangre creyera poder sustituirlas y vestirlas de ese color azul de la tinta. Hay algo que estoy rompiendo en esto. Sería una idea fotocopiarlo. Con sus líneas, tachaduras y descansos. Y dejarlo ver así. No sé escribir a mano y nunca supe por qué. Se me enredan las palabras en los brazos y salen espesas y cansinas mientras la idea se desvanece. Del cerebro o del alma a la pantalla van volando; es como si moviesen mis dedos sin nada intermedio. Por eso qué, que importa. Importa que el cuaderno me haya llegado anónimo y escrito a mano importa tanto que no me atrevo a hacer la elección que luego. De que termine. Lo puedes encontrar fotocopiado y elegir qué lees. Equivócate tú.
Y el ego, del que habla, es quien escribe por mí. Y mira, no es tan malo. Yo le dejo escribir, escribirme, simplemente le he enseñado a hacerlo. ¿Por qué no? ¿Por qué esa lucha? Déjale ser, déjale hacer; es probablemente más crítico que tú mismo.
Y las líneas hay que verlas atravesando el cuaderno. No tiene sentido esta broma que sale en mi pantalla. No tiene nada que ver, en horizontal, lo único, pierde transversalmente su significado pleno.
Si no tuviéramos bastante ya con el universo en una pecera – donde el presente, pasado y futuro coexisten y se mezclan, a decir verdad con cierto orden – nos llegan la luz y los colores – que no son ni más ni menos que diferentes longitudes de ondas. -fácil de aceptar – pero qué ocurre cuando te paras y te acercas a tocar uno de esos objetos formados también por diferentes longitudes de ondas – siendo tu mismo – diferentes longitudes de ondas-
Entonces cuando todo está perdido ya – vuelve a tu cabeza esa frase oída de los viejos sabios que has oído tantas veces: – todo está vivo y respira – todo es consciente y respira.
Y entonces te das cuenta de que ya es otro día; todo está vivo y respira menos tú.
Hay gente que actúa; otros hablan, y tú, paralizado por el miedo, escribes – lo que se te pasa por la cabeza en cada momento.
-quizás- quizás no.
Y entonces haces otra raya en tu cuaderno como si eso; una nueva onda en el tiempo te fuese a ayudar.
O fuese a ayudar a alguien.
Sabes que no puedes escapar del holograma; o sabes que no sabes cómo escapar del holograma.
Si pudieras escapar del holograma. ¿Lo harías? – ¿O te quedarías a ayudar?
Tu sacrificio es una excusa para no aceptar tu destino.
Para aceptar que no tenías destino.
Para aceptar que tu destino ya está escrito.
Para aceptar que lo escribiste tú.
El cartero termina de traer algo. Le he visto desde esta ventana que ya he descrito y no voy a redescribir para satisfacer tu olvido. Espero, no sé por qué, que llegue otro cuaderno de fuera del tiempo. Espero, porque este es el cuaderno #3# y no hace sentido. Podría ser que se hayan perdido o nunca hayan sido enviados. Aunque algo me dice, que existen, pero fuera de mi tiempo. ¿Cómo llegar a ellos?. ¿Estoy quizá equivocado en esto?
¿Mi destino está escrito? ¿Dónde? ¿Dónde lo he escrito? ¿Cuándo? Lo estoy haciendo ahora.
El cartero no trae nada más que revistas. Una de sexología. No es para mí, es para ella, que entre otras cosas es sexóloga. Miro los artículos, el universo puede esperar, el universo está siempre esperando, supongo. Está en holandés “La relación entre los géneros -estereotipos sexuales y adherirse a los mitos sobre el comportamiento esquísicamente transgresor entre los jóvenes: un estudio piloto”. Guau.
Y este Un año después de #MeToo: ¿y ahora qué? Una mirada en perspectiva criminológica.
¿Qué me dice mi destino? Que voy a leer esto o voy a seguir escribiendo. Y si al final voy a seguir escribiendo y leer esto importaría el orden? ¿Soy yo escribiendo mi destino?
Necesito sacar la cabeza de aquí.
Puede leer la mente de los demás; pero no puede leer su propia mente. – solo cuando se miraba en el espejo.
Creo que están hablando sobre una estrella de neutrones- que, cuando colapsa sobre sí misma, se convierte en un (vegano).
Volviendo a la fase de antes, lo difícil no es tanto aceptar que tu destino ya esté escrito; como aceptar que lo escribiste tú (millones de años atrás). O ayer mismo que “pal” caso es lo mismo.
Una noche de fiesta y de respiración agitada; no sé si lo soñé o lo vi, que había un gran pino en mitad de aquella gran avalancha que de alguna forma se acercaba, pero sin una sensación real de peligro. Y entonces me di cuenta de que ese pino había tratado de alguno de los últimos versos de mi vida pasada.
O quizás fue del último verso. No puedo estar seguro – Al tiempo que veía cómo algunos versos de mi vida presente estaban también brotando o convirtiéndose en algo diferente.
¿Qué verso, qué poema o qué frase había traído el pino a este presente? No tenía la menor idea. ¿Cómo podría siquiera imaginarlo?
En qué se estaban convirtiendo esos versos y palabras de mi vida presente ¿en plantas? No tengo la menor idea. – (Ya se lo preguntaré a Chomsky 🙂
De cualquier modo; me parece tanta coincidencia; pertenecer a la especie conocida más inteligente del universo físico! Se convierte en el universo digital; (virtual, donde todo es posible).
Al tiempo en que la física; se cuestiona la mismísima esencia de la realidad y del cosmos; sin haber obtenido una respuesta.
¿Coincidencias? ¿Estás seguro?
¿No crees que corresponde más a una decisión consciente?
Haber decidido vivir en el presente—presente, cuando quizás podías haber decidido vivir en algún presente en el futuro – pero espera… sabes que realmente lo estás haciendo en muchos futuros y en muchos pasados. -Ah! Que por qué no puedes conectarte. Quizás porque estás demasiado obsesionado; o simplemente ensimismado con este presente; y también con la idea de ti – ( de ti mismo)
Cadencia – en los universos ordenados.
Decadencia en los universos desordenados.
(Esta no es una línea horizontal, es como un rayo que cruza el cuaderno, podría ser simplemente confusión, aunque no me atrevo a no explicarlo).
Algo está pasando. No sé si es el cuaderno, aunque algo está pasando. Ayer, si existe ayer en este concepto, me senté en una barra a tomar algo mientras esperaba. Tenía quince minutos de esos que a veces duran segundos y a veces insoportablemente eternos. Me gusta mirar a la gente, y me vino a la cabeza la idea del cuaderno, de que todo lo que hay delante de tus ojos es futuro. Guau!. No me apetecía mirar el futuro, así que decidí mirar al revés, mirar lo que ha pasado, rebobinar en mi mente. Mirar a alguien e imaginar no lo que hacía o adónde iba, sino de dónde había venido, mirar su pasado. En un momento era una sensación como si mis ojos mirasen para dentro y dejo de ver lo que ocurre delante de mí, lo que transcurre, lo que va a pasar. Parecía un juego, hasta que entré en un curioso estado, en el que podía ver, esa señora y su hijo, de la mesa de al lado, que reían terminando un plato, comencé a verlo hacia atrás. La cara cuando les llegó la comida, la camarera llevándosela, el niño saltando en la barra para pedir algo que la madre decía: otra vez esa porquería. Entrando en el bar, envejeciendo y creciendo. Empecé a verlo todo, absolutamente todo, una mujer embarazada. Sentí como si se rompiese el tiempo.
Los ojos abiertos y me pregunté si era cosa del cuaderno de fuera del tiempo o de la cerveza triple que me estaba bebiendo. De todas fue una gozada. Lo voy a hacer más a menudo.
Hay un dibujo en el cuaderno de unas esferas enlazadas, como un anillo olímpico de esferas y girado. Ahora me alegro de fotocopiar el cuaderno y subirlo íntegramente detrás. Las palabras que pueden describir todo no describen la misma imagen para todos, ni parecida. Me pregunto ahora si las imágenes son iguales para todos.
OOOOO esferas. (con gente dentro).
Hoy todo el día iba sobre el dolor en mi hombro izquierdo.
Si puedes llevar el dolor del mundo.
Sí, el hombro izquierdo duele. Al tiempo que solo había dolor cuando había yo… Cuando “yo” estaba. Si no estoy yo; no hay dolor. Eso quiere decir que yo soy la causa del dolor.
(¿relaciones causales cuando solo hay una correlación estadística?) ¡Aha!
Tu dolor es tan insignificante en este universo; que solo con que fueras capaz de curar tu dolor podrías curar todo el dolor del universo.
Saltando como una piedra en el agua, así saltas tú de una mujer a otra; en los confines del tiempo.
B. era suave; como el pelo del gato; furball que conocí después. Pero era algo más que suave; algo que tendré que volver a buscar; adivinar hasta que un día recuerdo.
No quiero molestar con mi palabra ahora, aunque me ha parecido curioso que este es el único resquicio donde hay un trozo del cuaderno en blanco. No quiero pensar que el cuaderno del tiempo, deja cosas sin escribir o para luego, que pueda conocer el concepto de después, de más tarde. Aunque se me hace curioso, el resto está completamente lleno de letras. ¿O se te acabó la tinta? ¿O se te acabó la valentía de hablar? Hasta empiezo a dudar que haya un escritor detrás, Quizá el cuaderno se haya escrito a sí mismo. Que pudiese enviarse a sí mismo me parece más dudable.
Un gran círculo que ocupa casi media página. A la izquierda “electroimán” a la derecha “electroimán” que curioso.
O
¡Pertenezco a la resistencia! dijo animadamente. Nosotros sujetamos la historia para que pueda ser cambiada.
Testigos de la realidad ;- para que esto no pueda ser alterado o adulterado –
Y me niego a que me llevéis a la realidad “virtual”- a la virtualidad.
A ese mundo de ceros y unos; de haces de luz; interruptores con dos posiciones – encendido y apagado -on – off. En esa realidad puede ser alterado – cambiado. Incluso la historia – la memoria – Los tenedores de memoria —nosotros—.
En vuestros universos 2.0. Todo es mentira.
Pues no me lo trago y punto.
Pero no podía volver a ese punto;
Era importante y de alguna forma lo había explicado; o no; o no lo había explicado lo suficiente; dejadlo pasar. Bueno, ¡no tenía mucha importancia!.
Diosas silenciosas caminando a mi alrededor; con la mirada humilde y transparente y constante —es como mirar el agua de los arroyos claros—. De movimientos suaves y tenues; o quizás sea que el sol ardiente se ha apagado y me haya dejado la belleza del atardecer. Con el resquicio en los labios de saber, que ante todo, eran indomables.
Y siempre retornando al origen; al presente-presente; el único lugar donde puedes tocar la cuerda o tañer la campana ahora inmóvil.
El presente-presente donde se origina el sonido (e inicia su viaje) su transcurrir; Su transformarse, desde donde curvar el resto del universo – que es presente también *(1)
Vives en un tiempo lineal; recuerdas el pasado, planificas y te preocupas por el futuro. Y si te dijera que el tiempo no es lineal; ni siquiera circular; el tiempo es más bien esférico.
I’m a writer; unfortunately.
Luckily, I’m also crazy.
*(1) Pero con otra conciencia; no la que ocupas esta vez.
Hace una eternidad desde que escribí, o transcribí la última frase, o quizá hace dos días. Me siento en un estado de ensoñación en el que puedo ver con claridad cómo todo transcurre, y no me importa. Reencontré vino de mi tierra y he comprado cuatro botellas. No es que sea un número mágico o una coincidencia, no es que todo comience a cuadrar aunque los días se hacen más largos e inevitablemente las noches más cortas. Tengo ganas de tomarme en el tiempo como en el pasado, si es que, al final existe.
La coincidencia continúa, por si no has tenido todavía suficiente. Quizás seamos la última generación de mortales, ya que la genética está a punto de dar el último salto; y descubrir los mecanismos que hacen que un organismo deje de crecer y comience a envejecer.
Recapitulemos: de todos los millones de especies que pueblan este planeta, perteneces a la más inteligente.
De todos los planetas y galaxias que se sepa; estamos solos. De todas las fases de la historia, si es verdad que han existido; estás entre el puro universo físico y los posibles multiuniversos virtuales.-
En vertical, en el medio del cuaderno está escrita esta frase:
-dónde está la simetría de la posibilidad del cambio-
Y de todas los tiempos es posible que nuestra generación sea de las últimas capaces de morir como individuos.
¿Coincidencia? ¡¡Venga ya!!
Surge la pregunta: si no es coincidencia, ¿qué es?
Olvidamos, y entonces olvidamos que hemos olvidado.
No es una coincidencia. No tiene importancia; absolutamente ninguna importancia. Ninguna.
Es domingo por la tarde; de un día fresco y soleado a comienzos del otoño. Y no hay más ahora que este ahora. Ni más ahora; ni menos ahora que ahora.
Y el escritor se da cuenta de que estás escribiendo lo obvio.
Olvidó decir que sonaba Jazz en la radio, de la resistencia.
Alguien me dijo una vez que lo esencial es invisible a los ojos.
Quizá eso que llamamos ahora, no sea más que el mismísimo centro del big bang; experimentado desde múltiples puntos de vista mientras nos alejamos de allí.
Los recuerdos e impresiones que nos quedan; (que nos llegan) equilibran a aquellos que desaparecen, que se pierden para siempre.
Vivimos en el filo del tiempo; una afilada cuchilla que nos corta en dos continuamente y eternamente. – Y solo puedes gritar: ¡Yupiiii! O Eureka; cuando la otra mitad de nuestro yo cae hacia el otro lado; sin tiempo para decir adiós o despedidas; desaparece. Por eso tenías que escribirlo sin llegar a entenderlo todavía muy bien; en los cuadernos del tiempo #
Difícil seguir transcribiendo sin caerte dentro, es un remolino que te engulle inevitablemente, dejando solo las ideas fuera. Ya que hay que entrar así, desnudo, en el quebranto del tiempo.
Era obvio; pero no podíamos verlo.
Espero que en el futuro nos hayáis ya perdonado. – porque nosotros no podemos -.
Como niños con rabietas; completamente fuera de sí por nuestra ira, lo destrozamos todo; empezando por nosotros mismos mientras despedazamos a los demás.
Y un poco más tarde; cuando comenzamos a darnos cuenta de lo que habíamos hecho. Sólo pudimos suicidarnos una y otra vez buscando las formas más dolorosas posibles. – Pero no había redención para nosotros; (o al menos eso seguimos creyendo durante generaciones enteras).
Pertenezco a la resistencia; pero creo que eso ya lo he dicho antes.
Me enorgullezco y prometo defender a todos mis hermanos sentados inmóviles fuera del tiempo. Renunciando a la vida; si esto fuera necesario; y renunciando al pasado y al futuro y a la continuidad.
Recuerdo aquella noche en tu casa. Los inviernos eran más fríos entonces y casi nadie caminaba a las 3 de la mañana por la calle.
Solía llegar a tu casa cuando caía la tarde, bebíamos té, y poníamos pachuli en un quemador de perfumes y hablábamos por horas. A veces bordabas flores en mis vaqueros; y otras dormíamos abrazados en tu cama sin desvestirnos. Aquella noche recuerdo… bueno, recuerdo algo más. Sabías decir mi nombre. Mi nombre se puede acentuar en dos sitios diferentes; y todo el mundo lo acentúa al principio; por eso cuando la gente que no me conoce lo acentúa al final, no suena a mí. Pero tú, por alguna razón que solo he empezado a comprender después de muchos años., tú lo acentuabas al final, sonaba más a mí que mi nombre verdadero. Eso es algo que extraño. Después de años; entendí que la razón era muy probablemente que ya nos conociéramos de antes, de mucho antes de habernos encontrado esta vez en el frío invierno de León.
Pero aquella noche confesaste que eras aprendiz de bruja. Y yo te respondí que era obvio; que eras solo aprendiz porque si fueras bruja de verdad no lo dirías.
Pasaron las semanas; y otro día que volví a visitarte, te pregunté qué tal iba tu aprendizaje; entonces respondiste ¿Qué aprendizaje? Entendí; no lo recuerdo, pero supongo que nos miramos y sonreímos en silencio.
Luego te traicioné; porque en mi estupidez juvenil creí que había cosas que estaban por encima de todo lo demás. La verdad y la amistad, por ejemplo. Estaba equivocado.
No hay nada por encima de una relación de dos personas que beben té y hablan hasta entrada la madrugada. Nada. Pero yo no lo sabía.
Al mismo tiempo y para rematar mi estupidez decidí ir a verte y contarte mi traición. Cuando terminé de hablar, me preguntaste ¿Qué estaba haciendo todavía allí? No sé si mirabas para otro lado y llorabas mientras me iba. Tampoco recuerdo si yo lloré al irme o no lo hice.
Hagamos un pacto y creamos que fue así.
Me he dejado el alma tiritando este pasaje. Debería callarme, aunque el silencio escrito no es necesariamente ahora. Dudo al preguntarme lo que quiere el cuaderno del tiempo de mí. ¿Tengo que añadir algo? ¿ tengo que admirarlo? ¿es algo para mí?
Habla de mi traición acaso. Qué debo aprender de aquí, que de espacio me deja para hacerlo como quiera. Es una historia hermosa, y quizá es la hermosura de la historia todo. Flores que se quedan en el pantalón bordadas.
Tu poesía, tu música, tu historia, que te llevas siempre. El cuaderno del tiempo sabe cómo cambiarlo todo o sabe acaso que todo cambia. ¿Y si todo cambia?
Ahora se acercan quienes pueden entender esto. Y lo van a olvidar luego. Pero necesito entenderlo con alguien, con una compañía agradable que vea la importancia de lo que hay entre mis manos. El cuaderno está a mi lado por algo, me habla por algo, me revela sus secretos, y los he de repartir.
Y ahora cambia también mi escrito. Ahora que bajas y regalas tu música al mundo. Estabas arriba cantando. Para qué guardarla, para quién guardarla. La libertad de dar es a veces todo.
Uno de los grandes problemas cuando escribes desde fuera del tiempo es que el significado de lo escrito cambia tan rápidamente que lo que añades a lo ya escrito ya nunca más encaja con lo anterior, por lo que es prácticamente imposible terminar nada. Pero bueno, por lo menos te queda el mirar a lo que escribiste y reírte del tiempo y de ti mismo.
Si encuentras una solución; sabes que no será una solución permanente; pero al menos te permitirá seguir escribiendo por un tiempo.
O puedes continuar escribiendo hasta que encuentres una solución.
Decisiones (para otra ocasión).
En aquel tiempo; les costaba entender que todos los tiempos pasado, presente y futuro coexistieran; algunos llegaron a aceptarlo. Podrían aceptar que el futuro existiera; e incluso podrían de algún modo aprehender la idea de que pudiera ser modificado. – (plegado; curvado) bastante improbable, pero todavía aceptable. Pero ¿y el pasado?.- ¡El pasado ni se lo mientes! / ¡Ni se lo toques!. Ahí es donde la mente se revelaba y quebraba -crash-
Simplemente no podían aceptar perder su pasado, su memoria.
Ya; ahora me río. Me río de mí mismo y de todo lo que parece serio. Me río de haberme parecido serio. Haberme tomado tan en serio. Qué estúpido he sido. Cuaderno de fuera del tiempo, me estás enseñando un camino que ya he recorrido, por eso se hace tan fácil seguir.
¿Estoy hablando con un cuaderno? Ahora sí que me pierdo. La noche ha caído y no he comenzado el vino. No sé a qué achacarlo. Seguiré transcribiendo.
Termina de llegar otro sobre, sin remite, espera en la mesa y lo miro entre curioso y asustado. ¿Quién manda esto? Estoy seguro de que hay otro libro, dentro, aunque no lo voy a abrir hasta terminar de transcribir este. Noto una prisa extraña, ¿tengo que ser más rápido? ¿tengo que ser más lento? Y si estuviese ahí el cuaderno de fuera del tiempo #1? Y si he empezado al revés por otro lugar, ¿Cómo se termina algo si empiezas por el final pero vas hacia adelante?
Aceptarlo es el primer paso para formar parte de la resistencia. Saber que ocurre -ha ocurrido y seguirá ocurriendo entonces ¡¿Para qué resistir?! ¿Para qué resistirse?
Esa es simplemente una falacia; una idea falsa que la pseudohistoria se ha encargado de transmitir. ¡cuando ya no fue posible silenciarlo más.
Pero ¿Qué razones hay para ello? ¿Qué razones tuvimos nosotros para resistir? – (o para aceptarlo, por decirlo de otro modo).
¿La verdad? – No hay ninguna razón evidente para ello. ¿la verdad? ¿Qué es la verdad?
La verdad como tal solo puede definirse a sí misma; y solo puede definirse desde dentro (intrínsecamente). En los diccionarios de la última mitad del siglo XX la definición de verdad.
¿Por qué deberíamos pensar siquiera que estamos del lado correcto?
¿Qué siquiera había un lado correcto?
Porque no lo había, nunca lo hubo. (Siempre hubo un lado más confuso). Y decir lado sería también crear pura confusión. Éramos todos parte del mismo círculo, y más tarde entenderíamos que no era un círculo, era más bien una esfera.
¿Una esfera?- ¿Una esfera de luz?
¿de luz? ¡Tonterías!.
Y llegar a un completo sinsentido.- recapitulemos. Aceptar que el pasado; puede cambiar; y que de hecho cambia constantemente es el primer paso para poder formar parte de la “resistencia”. Esto parece no tener ningún sentido…
Bueno; quizá sea un paso de gigante cuando has nacido y crecido en el totalitarismo del tiempo.- que te ha convencido de que el pasado es inmutable y el futuro es algo que está por llegar.- cuando ambos son bastante flexibles. –
Resistencia; sonaría mejor si fuera sobre resistirse al cambio; pero… ¿¿que carajo de resistencia es ésta??, ¡¡gritó furioso el general!!!
(Como dije al fin del punto en los cuadernos del tiempo es difícil escribir o continuar; cuando todas las bases en las que se basa el pensamiento continúan cambiando). Y lo que escribiste ayer hoy ya no tiene continuación ni sentido.
Ahora sí, ahora comienza todo a tener sentido en su sinsentido. El cuaderno está haciendo que me deje de entender a mí mismo, por fin. Veo, algo que, si perteneces desde la eternidad a mi esencia, el cambio. Ese cambio que quería derrotar siempre porque no me dejaba ser más de lo mismo a los ojos de otros. Siento la libertad también, de ver cómo va cambiando lo que ya he visto. La resistencia, suena siempre gloriosa y grande, aunque también huele a cansancio, quiero entender más.
La resistencia ayer estaba basada en resistir en la verdad; pero una vez aceptado que la verdad puede cambiar; y ya no ser verdad en cada momento, dado que el pasado está cambiando; también.
“Resistir la idea”y esto tiene consecuencias de que todo-pasado-presente-futuro está cambiando y seguirá cambiando -resistir en la verdad del momento-presente sin saber muy bien para qué o por qué.
—Bienvenido a la resistencia.
-Una resistencia puede calentarse hasta tal punto donde se vuelva incandescente y crear luz donde antes había oscuridad- de nuevo- *A ooooo
-al fin es resistir en la idea de resistir “resistirse a la negación del cambio”.
Realidad = verdad
Realidad = presente = verdad
¿Tengo que terminar con este cuaderno antes de abrir el sobre? Estoy seguro de que hay otro. ¿Puedo terminar este cuaderno? Terminar, pertenece al tiempo, y no tiene sentido que pertenezca a un cuaderno fuera del tiempo.
Comienzo a entender un poco todo, creo, como cuando estudiaba complicadas matemáticas hace años y de vez en cuando click, todo cobraba sentido. Estoy más ahí, cerca del click, lo siento así.
¿Pertenezco acaso a la resistencia? Estoy traicionándola al transcribir este cuaderno a ceros y unos. Lavaré mi conciencia añadiendo el cuaderno original al final. Que cada uno entienda lo que quiera y haga lo que quiera con esto. Yo no voy a cambiar nada, ni de lo que he escrito, ni de lo que voy a escribir. Es simplemente algo que puede cambiar solo.
Si creo a mis maestros, todo es un problema de inflación – inflación del ego.- pero eso será escrito – ya fue escrito en alguno de los cuadernos del tiempo #
Curioso que le estoy dando vuelta al ego estos últimos días. El ego es algo que te ayuda a veces, curiosamente, aunque solo para crecer. Cuando las circunstancias os ponen en el mismo camino, parecéis los mejores colegas trabajando mano a mano en algo. De que crece te va a destruir, el ego no tiene sitio para nadie más. Terminé mi libro gracias a él, supongo, y ahora, me intenta pisotear para seguir solo, el muy maldito, pero el ego pertenece al tiempo, y yo, poco a poco, me estoy desvaneciendo de él y le podré destruir a tiempo… espero… al muy maldito.
A veces releo lo que he escrito; para centrarme – a veces pienso lo que he escrito en el medio del cuaderno. Y pienso si tendría una simetría.- y si escribiera más cuadernos que lo tuvieran todo – parcialmente- lo que pudieran contener.
Sería fácil; si no tuviera que preocuparme con lo que escribo – si la gente pudiera abrir el cuaderno por el medio – y buscar la simetría.
*A. Volvamos a esa idea – la electricidad viajando a quién sabe qué velocidades por segundo y de pronto se encuentra una “resistencia” que la deja parada; atascada – en mitad de la puta nada hasta que se calienta. El calor es algo desconocido para la electricidad; y es bastante confortable, y de pronto se calienta tanto que se convierte en luz – más clara- más rápida si cabe, que la electricidad. Capaz de viajes en el espacio… bueno, supongo que está claro lo que intento decir.
La electricidad simplemente no puede creerlo = se ha convertido en luz.
Ahora está todo este párrafo curvado:
Supongo que está bastante claro el momento y el lugar donde se derramó el chupito
Esto ocupa media hoja, ya hay que verlo mejor que leerlo.
Algo se quedó escrito ahí pero se ha ido a la puta mierda así que los detectives del futuro les queda algo por investigar.
Por tanto la misión de la resistencia es – olvidar -. Pero recordando que hemos olvidado.
Lo – sería algo más como decir – pienso – luego existo -NOO -hoy no – olvido; luego existo.
-Una vez, siendo niño estaba pescando con mi tío y le dije- tío; “pesco, luego existo” Y me respondió – dices tonterías – luego existes. Me pregunto si él lo recuerda tal y como yo lo recuerdo. – o simplemente se le ha olvidado ¿??-
Le preguntaré si lo recuerda – bien – pero si no lo recuerda, ¿ocurrió? — A veces es interesante volver a encontrar espíritus con los que hemos compartido momentos.
Pero si intentamos que de algún modo se pueda entender esto; lo del tiempo y todo ese rollo, creo que el mejor ejemplo es el de imaginarnos como una pecera que lo contiene todo; el presente -pasado- y el futuro están ahí.
El origen; el final del universo. – están ahí – afectándose el uno al otro; constantemente. Pero el lenguaje es muy engañoso; porque no hay ningún sitio dónde trazar la línea entre ellos, donde solo hay fluir.
Un pez puede pasar al lado del otro; y vivir una vida, y luego dejar al otro pez atrás; en su pasado; pero el segundo pez sigue nadando un poco más atrás;
Ya no pueden verse o comunicarse más, aunque es muy probable que en otra vuelta se vuelvan a encontrar.
En el caso imposible de que alguien pudiera mirar desde fuera; podría ver que ambos peces siguen nadando allí (solo un maestro del tiempo podría hacer algo así).
Y cuando los peces se encuentren de nuevo, con su limitada memoria de pez no se recordarán; pero volverán a nadar juntos con un sentimiento familiar. Y el maestro sentado fuera del tiempo sonreirá ; todo lo que un maestro sentado fuera del tiempo puede llegar a sonreír.
Viendo a los peces que olvidaron.
Y olvidaron que habían olvidado.
Al nadar un pez en el presente afecta y cambia el medio del pez que nada en el pasado.
Por eso ya lo dicen los sabios del pasado cuando afirman que casi nadie puede escapar de la gran rueda – eterna – ¿era del sufrimiento y del karma ?
Quizás sea cierto; quizás no se pueda escapar de allí, de aquí, pero al menos se puede resistir.
Plenamente conscientes de que olvidaremos; e incluso si no olvidamos, el pasado cambiará – esta cambiando – lo que al final es una misma cosa.
Y la mente esa máquina monstruosa más increíble y alucinante, nos permite seguir conectados con el futuro y el pasado – finos hilos de plata – y lo que tomamos por recuerdos; es más bien una conexión limitada y débil a aquella realidad; a ese otro rincón del espacio tiempo que podemos influir y modificar solo a condición de modificar también y al mismo tiempo nuestro presente-presente.
Estos días – en algunos momentos – el viejo que me habló de esto – el maestro sentado fuera del tiempo. Vive en la calle, cerca de la parada del autobús. -siempre intercambiamos ideas por tabaco, y el piensa que sale ganando y ríe – Nadie quiere escucharme y tú en cambio me das tabaco.
-Me ha dicho que incluso al respirar y recordar el pasado estamos conectados con él. El pasado influencia nuestra respiración, al tiempo que esta influye en nuestro pasado ¡uaoho!
Deberías gritar eureka! Al imaginarme la pecera desde fuera. Al imaginarme respirando y cambiando el pasado.
Quizás no puedas cambiar el pez; me dijo; pero quizás puedas cambiar el agua en la que nada el pez.-
Cuando le pregunté si podía escribir estas, sus ideas, me respondió que sí. Con la condición de que no me aferrara a ellas y las dejara ir.
La revolución está en marcha; y ya no se puede parar – La resistencia ha empezado y nunca dejará de resistir.-
La resistencia empezó en el mismísimo momento del big-bang; como hace media hora o así – sonrió.
Miro mi reloj – y le digo -llego tarde al trabajo , me tengo que ir.
Una cosa más, antes de que nos volvamos a ver.
Recuerda que no vives en el presente, vives en el omnipresente que abarca todo. Todo tu presente-pasado y futuro del universo.
( -fluir-)
No es un lugar pequeño para vivir – pensé. Pero siendo presente se me parece como amable y familiar en vez de inhóspito y extraño.
Y así es como me uní a la resistencia.
-A la resistencia del fluir – en el omnipresente.
—Busca otros maestros fuera del tiempo; ellos entenderán – fueron sus últimas palabras de aquel día.
– Y en eso estoy-
Bueno ya lo he encontrado – y ahora que me queda una página para llegar al final; se que no puedo aferrarme a estas ideas y debo dejarlas ir. Probablemente las relea un par de veces antes de meterlas en un sobre y dejarlas ir.
Entiendo; que en este momento en el que escribo no soy un maestro sentado fuera del tiempo, sino tan solo un aprendiz. Con el convencimiento de que al mismo tiempo, en otro tiempo – que mi mente no puede aprehender – soy un maestro fuera del tiempo.
Hoy es otro día y la tarde está ya empezando a caer.
El sol todavía se deja ver en el edificio final de la calle. Un padre y su hijo disfrutan de su “pancake”.
Cuando queda un poco más de media página y todavía tantas preguntas por responder; por ejemplo por qué este cuaderno es el número tres?
Y no tengo respuestas; o las olvidé.
Quizás encaje en la simetría de los cuadernos fuera del tiempo. No lo sé.
El omnipresente es papel, tinta y pluma; no hace falta nada más.
Solo dos cosas más antes de acabar.
Papá es un gran pez nadando en esta pecera infinita; en alguna parte del omnipresente de eso no tengo ninguna duda.
La segunda cuestión es como arrojar una piedra en el centro de la pecera del tiempo ¿desde dónde? ¿desde cuándo? ¿Qué…y por qué? Porque probablemente sea divertido.
FIN
(que en los cuadernos desde fuera del tiempo signifique probablemente nada). (o incluso menos que nada) – añadido hoy – justo ahora en un tren -.
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